martes, 4 de diciembre de 2007

El increíble viaje del distoma hepático


Nunca he compartido el aserto según el cual la realidad es superior a la ficción. Sin embargo, tras haber tenido noticia del extraordinario caso del distoma hepático del cordero, no puedo sino rendir mi más sincero homenaje a esa fuente inagotable de fantasía que en ocasiones puede ser la realidad, y concederle lleno de alborozo un sentimiento de pura admiración estética. Los que por costumbre dan rienda suelta al vuelo de las ideas o al sueño poético no imaginaron nunca un fenómeno tan sutil y sofisticado; los astrólogos que con sus catalejos apuntan al cosmos jamás concibieron una maravilla de tales magnitudes; y el mismísimo Ulises de los viajes homéricos se vuelve un aficionado itinerante comparado con el protagonista de esta historia: el parásito microscópico conocido como distoma hepático.

Esta criatura anida en el hígado de los corderos, y obtiene así su indecorosa entrada al mundo cuando el ganado tiene a bien expulsar las heces. Por obra de una inconcebible habilidad en el manejo de los elementos, los distomas saben fermentar el estiércol animal hasta el punto de convertirlo en un exquisito bocado que invariablemente atraerá a una determinada especie de caracol. De este modo los distomas permanecen en tierra, orgullosamente afianzados en el apetitoso fermento de su manufactura, y aguardan el inicio de su heroica odisea. No es sino hasta la llegada de los caracoles cuando el minúsculo parásito ve la oportunidad de dar continuidad a su peripecia. Al alimentarse de los excrementos, los caracoles engullen en el proceso a los distomas, que acceden triunfantes a su segunda morada. Una vez allí, liberan una sustancia irritante que hace al caracol expulsar cantidades ingentes de baba, que los parásitos utilizarán como vehículo para regresar a tierra firme y esperar allí la llegada de las hormigas, las cuales, por su parte, se sienten irresistiblemente atraídas por esta baba. Tras darse un atracón de baba de caracol, las luculianas hormigas ingieren al distoma hepático, que establecerá su nueva residencia temporalmente en el intestino de este insecto.

Como si de un pelotón militar rigurosamente entrenado se tratara, los distomas proceden entonces a una de sus mayores hazañas (aunque no la más sorprendente, como veremos luego): con la pericia de expertos cirujanos, cada uno de los individuos practica una abertura en el intestino de la hormiga, por donde acceden a la cavidad abdominal de su anfitrión. Semejante operación causaría la muerte inmediata de la hormiga, si no fuera porque los distomas son capaces de suturar y sanar la herida tras su paso. Luego los distomas enviarán al más aventajado de sus exploradores hacia un solitario pero importantísimo destino: el cerebro de la hormiga. Y aquí llegamos al punto más extraordinario y fabuloso jamás concebido en la historia natural: sin disponer de antecedentes, mapa de ruta o libro de instrucciones alguno, el distoma explorador procede a intervenir y reprogramar los inextricables conectores cerebrales de la hormiga, con el fin de modificar su comportamiento. No es sino hasta la noche cuando la hormiga, cuya conducta diurna no haría sospechar nada fuera de lo normal, lejos de reunirse con sus congéneres en el hormiguero, se encamina en solitario hacia lo alto de un preciso arbusto que por ende es el plato favorito de las ovejas… Y es así como, no bien ha amanecido y los pastores sacan sus rebaños a pastar, los rumiantes acuden con presteza al arbusto para alimentarse, sin saber que con su desayuno llega a su cenit el increíble viaje circular de los distomas.


“Para el minúsculo parásito, ese peligroso viaje representa una distancia casi cósmica, y en su recorrido realiza unas hazañas al lado de las cuales el alunizaje del hombre no es más que una elemental carrera de sacos”, dice con gran acierto el escritor alemán Ernest W. Heine.

En efecto, la capacidad que poseen estos parásitos microscópicos para manipular e intervenir el cerebro y la conducta de sus huéspedes supera con creces toda aspiración humana de dominación sobre sus semejantes. Asimismo, las facultades del hombre quedan en entredicho ante el complejo plan de ruta y las proezas técnicas sin parangón a las que hace frente en su viaje el distoma hepático del cordero, verdadero culmen de las especies, cuyos méritos lo convierten en el más digno a la vez que siniestro heredero de la evolución natural. ©

4 comentarios:

Consumidor irritado dijo...

Si esta historia de asombra y quieres seguir asombrandote, te acosnejo que leas cualquier tratado de parasitologia, esto no es nada comparado con lo que otros parasitos hacen para cerrar su ciclo.

Ah y enhorabuena por ser finalista del Minotauro.

Federico Fernández Giordano dijo...

Sigo asombrándome. Gracias.

Apostillas literarias dijo...

¡Muchas felicidades! Ganar el prmio Minotauro es sumamente importante. Muy merecido.

Un abrazo, enhorabuena.

Anónimo dijo...

oh hace unos meses vi un especial en animal planet y habia un microorganimsmo parasitario q hacia algo parecido, no se si sea el mismo pero te lo resumo... controla la mente de las hormigas las cuelga indefensa sobre hojas durante dias para que los conejos se las coman, na vez dentro del conejo y llegan al intestino de los conejos para poder poner huevos y finalizar su ciclo, (el organismo ya se queda viviendo en el conejo, creo que se aloja en su higado) en fin, en las heces del conejo va huevecillos El nuevo microorganismo recién llegado a la vida, está a la espera de un caracol que se alimente de estos excrementos, ingiriendo así al joven parásito. Una vez ingerido, éste se instala automáticamente en los pulmones del gasterópodo , el cuál los expulsa en las llamadas "babas de caracol", a las que casualmente les encantan a las hormigas. Las hormigas ingieren estas "babas", y así finaliza el complejo ciclo de vida de este controlador de cerebros. (me gustaria que me dijeran el nombre XD) este tambien me da algo de miedo, oh olvide que tambien pasa por la rana! bueno no me acuerdo muy bien pero el deforma las ranas le salen patas de mas y de todo (hicieron un estudio pensando que se trataba de radiacion) y es para q sean una presa facil pra un tipo de ave que se las come y no se como llega a los caracoles tambien... como dije antes me encantaria que alguien me dijera el nombre para buscar la historia completa